Cuando una persona decide dar el paso y buscar una solución a su pérdida auditiva, a menudo se centra en el dispositivo físico: la marca, el modelo, la gama o el tamaño. Sin embargo, en el Centro Auditivo Belarria, sabemos que eso es solo la punta del iceberg.
El verdadero éxito de una adaptación auditiva no reside en el aparato en sí, sino en cómo este se integra con la fisiología única del paciente. Es lo que llamamos compatibilización acústica.
Amanda Jiménez Holgado, audioprotesista de nuestro centro con más de 13 años de experiencia, nos revela por qué un ajuste óptimo es la diferencia entre recuperar calidad de vida o frustrarse con un dispositivo en el cajón.
¿Por qué es peligroso un mal ajuste de los audífonos?
Los audífonos no sanan la cóclea (el oído interno), pero un audífono mal ajustado puede empeorarla.
Adaptarse a unos nuevos audífonos implica un proceso de reeducación cerebral. Ante un deterioro auditivo prolongado, el cerebro a menudo «olvida» cómo debe oír determinados sonidos. Si la programación no es la adecuada para las necesidades específicas de esa persona, no solo no se escuchará con claridad, sino que se puede dañar la audición remanente.
El riesgo de las adaptaciones rápidas
Amanda Jiménez es tajante en este punto: «La selección de los audífonos NO se debe realizar a la ligera». Programar un audífono de forma verdaderamente individualizada requiere tiempo, ciencia y paciencia.
Las pruebas gratuitas «exprés» o los audífonos entregados y programados en una sola visita de media hora raramente estarán bien compatibilizados acústicamente. Esta falta de precisión es la causa principal del fracaso en la adaptación y del empeoramiento de la percepción auditiva del paciente.
«Más que el modelo, la marca o la gama del audífono, lo importante es quién lo programe y el protocolo que siga». – Amanda Jiménez Holgado, Audioprotesista.
La Metodología Belarria: Protocolo exhaustivo de compatibilización acústica
En Belarria, nos alejamos de las soluciones rápidas. Nuestro compromiso es realizar pruebas exhaustivas que determinen de forma objetiva que el ajuste es óptimo.
A continuación, detallamos el protocolo paso a paso que seguimos para garantizar la compatibilización acústica perfecta entre la prótesis y el paciente.
FASE 1: Evaluación Audiológica Completa
El proceso comienza con una comunicación clara y empática, centrada en el paciente y su familia.
- Anamnesis y Evaluación de Necesidades: Estudiamos los factores audiológicos, físicos, comunicativos y el estilo de vida del paciente para determinar la candidatura y hacer recomendaciones personalizadas.
- Otoscopia o Videotoscopia: Un examen visual avanzado para estudiar la morfología del oído externo y su capacidad para transportar el sonido al oído medio.
- Impedanciometría: Estudio de la elasticidad y movilidad del tímpano y la cadena de huesecillos.
- Audiometría Tonal Liminar: Determina la capacidad del oído interno para responder a estímulos a diferentes intensidades y frecuencias.
- UCL (Umbrales de Confort): Análisis crucial para establecer los límites donde el sonido empieza a ser molesto, garantizando que el audífono nunca los supere.
- Discriminación Verbal (con y sin ruido): No basta con oír «tonos». Estudiamos la capacidad intelectual de entender palabras, tanto en silencio como en ambientes ruidosos (fundamental para la vida real).
FASE 2: Adaptación Físic
Toma de impresión y moldes personalizados: En la mayoría de adaptaciones, el molde a medida es necesario. Ajusta perfectamente a la fisionomía y actúa como el conductor final del sonido.

FASE 3: Verificación Objetiva y Programación (El corazón de la compatibilización)
Aquí es donde la ciencia define nuestro método. No nos basamos en «cómo le suena» al paciente inicialmente, sino en datos objetivos.
- Pruebas HIT (Pruebas objetivas en laboratorio): Usamos un analizador de audífonos con un simulador de oído para una primera aproximación de las características electroacústicas del aparato según la pérdida auditiva, sin necesidad de que el paciente colabore.
- REM (Medidas en Oído Real) – IMPRESCINDIBLE: Esta es la prueba reina de la adaptación objetiva. Se realiza con una sonda microfónica dentro del propio oído del paciente mientras lleva el audífono. Revela la ganancia real exacta que el audífono está entregando a nivel del tímpano. Sin pruebas REM, se está programando «a ciegas».
FASE 4: Validación de la Eficacia
Una vez que las pruebas objetivas (HIT y REM) confirman que la programación es técnicamente perfecta, pasamos a la validación subjetiva.
Realizamos pruebas en campo libre (a través de altavoces) con los audífonos funcionando. Verificamos la mejora tonal y, sobre todo, la discriminación verbal en ambientes con y sin ruido para comprobar los beneficios reales percibidos por el paciente.
El camino final: La Rehabilitación Auditiva
La compatibilización acústica es la base, pero el proceso no termina con la entrega. Una vez ajustado el dispositivo, comienza el periodo de rehabilitación auditiva.
El/la audioprotesista marcará pautas personalizadas para que el paciente se readapte a los sonidos. Esta rehabilitación se realiza periódicamente y depende del grado de aceptación de la prótesis y de la neuroplasticidad cerebral de cada persona. Cada paciente es único y sus tiempos también lo son.
En el Centro Auditivo Belarria contamos con tecnología avanzada y trabajamos con todas las marcas para dar una solución personalizada. Pero nuestra verdadera herramienta de éxito es nuestro protocolo. Nos preocupamos de que los audífonos sean los adecuados mediante una verificación exhaustiva de su eficacia.
No busques solo un audífono, busca una compatibilización acústica garantizada. ¡Contáctanos si tienes dudas!

